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domingo, 8 de abril de 2018

¿Qué hacemos cuando mamá se satura?

¿Cuántas de vosotras deseabais tener hijos? Recuerdo cuando era pequeña que todas decían que querían ser mamas y yo no quería hijos, ni loca, recuerdo preguntarle a mi madre si me pasaba algo raro y ella, tan sabía me dijo que ese momento ya llegaría y así fue. Hace tiempo que sabía que quería ser madre, y quizás cuando nos dijeron de forma tajante que no podríamos de ninguna forma posible, las ganas aumentaron. Afortunadamente lo conseguí, aunque no de la manera que me hubiese gustado pero sí puedo disfrutar de mi pequeña Daniella, que aunque la adoro y la quiero con locura, que me encanta pasar tiempo con ella a veces también necesito oxígenarme, tener tiempo para mí sola como hacía antes de que nacieran. Soy consciente que no voy a poder disfrutar de la misma cantidad pero necesito desconectar del trabajo de madre, porque sí, es un trabajo más que llevamos las mujeres. 
En mi caso no trabajo porque tengo una reducción de jornada especial por la prematuridad de Daniella y a esto se le unen las restricciones que hemos tenido al menos hasta ahora para prevenir posibles enfermedades... el resumen de mi día era jugar con Daniella, un breve rato para comer (porque durante el día apenas duerme) y salir de paseo siempre las dos solas porque no podía juntarse con niños. A esta coctelera hay que añadir el estrés y cansancio emocional de haber pasado tres meses en la UCIN y el dolor de enfrentarme al fallecimiento de mi hijo... el resultado es un cóctel  de ansiedad con tintes de ira ocasional y tristeza reprimida. ¿Me pasa sólo a mí? Para nada, muchas madres me hablan de esa necesidad de tener un huequito al día o a la semana para ellas mismas, porque acaban con niveles altos de estrés, ansiedad o incluso algunas con rasgos de depresión y culpabilidad por sentirse así, por eso hoy os dejo unas breves recomendaciones para que intentéis encontrar vuestro espacio nuevamente aunque todas sabemos lo difícil que es:
  • No caigas en el bucle de negatividad: cuando nos encontramos tan estresadas nos agotamos emocionalmente y al final nos dejamos llevar por la corriente emocional, es decir, que seguimos cayendo en el pozo negro, para evitarlo hay que sacar esa fuerza de voluntad que aún tenemos y trabajar en nuestras conductas, buscar acciones que nos motiven y nos gusten: leer un libro, hablar por teléfono con una amiga... esto hará que nuestro cerebro descanse de la negatividad acumulada y vaya trasnformándolo en emociones más positivas o adaptativas para nosotros.
  • Haz deporte, de la forma que sea no necesitas apuntarte a un gimnasio. Por ejemplo, si tienes un bebé que está aún en el carro en el momento de paseo, ponte tus mejores deportivas y anda rapidito esto ayudará a que liberes endorfinas que harán que te sientas algo más contenta (las endorfinas se llaman comunmente las hormonas de la felicidad)
  • Busca vídeos de técnicas de relajación en youtube, te ayudarán a bajar la ansiedad y nervios acumulados durante el día.
  • Pide ayuda: muchas veces nos negamos a que nos ayuden los padres de las criaturas o los abuelos o alguien cercano pensando que deberíamos ser capaces de llegar a todo. No pasa nada porque alguna vez se ocupen de ellos, somos humanas y también nos cansamos.

Inténtalo y me cuentas pero recuerda, sólo hay una madre perfecta y esa eres tú para tus hijos, no llegarás a todo pero lo harás lo mejor que puedas y sepas y lo verás reflejado en sus sonrisas siempre. Tendrás momentos de encontrarte mal emocionalmente, no pasa nada, es normal no significa que seas mala madre sino que necesitas volver a recordar que además de ser madre, eres mujer. Lo estás haciendo muy bien.
Si crees que tienes algo interesante que contar y compartir en el blog escríbeme a miarcoirisguerrero@gmail.com o puedes seguirme en mi instagram (@mi_arcoiris_guerrero)

miércoles, 21 de marzo de 2018

La inteligencia emocional...¿pero no había sólo una inteligencia?


Hoy para nuestra sección de psicología os traigo una entrevista muy interesante que le he realizado al equipo de Balanceo, una empresa que se dedica a trabajar con colegios y padres para mejorar la educación emocional de los más pequeños (mejorando a su vez la de los adultos) y enseñando a las familias técnicas de disciplina positiva para instaurarlas en el día a día.
El proyecto sale de la cabeza de Gloria cuando estando trabajando de profesora de secundaria se dio cuenta que necesitaba ampliar formación en otras áreas para ser mejor profesora, y como apasionada de la psicología fue instruyéndose en distintas disciplinas: coaching, programación neurolingüistíca, comunicación no violenta, disciplina positiva e inteligencia emocional. Agradezco su participación en este espacio y si tú crees que tienes algo interesante que contar y te gustaría que te hiciese una entrevista escríbeme a miarcoirisguerrero@gmail.com o sígueme por instagram (@mi_arcoiris_guerrero):

Cuéntanos un poco, ¿cómo crees que es la educación que se da actualmente a los niños y niñas de nuestro país?

No sé si hay algo uniforme porque cada familia y cada niño es único. Hemos avanzado un poco en temas de empatía y comprensión a los niños, las familias son más sensibles a esto, pero sigo viendo muy arraigado el tema de los premios, las etiquetas (niños buenos, niños malos)... Veo como extremos que a veces se dan incluso en la misma familia: de muy restrictivo a muy permisivo en dos minutos. 

¿Qué destacarías en positivo de esta crianza generalizada? ¿y en negativo?

Como dije, creo que ahora los padres se informan más, leen, consultan artículos... Pero al final nos hacemos un poco de lío intentando seguir a todas las corrientes. Creo que lo más negativo de la crianza hoy día es que no hay algo estable, se basa en nuestros estados de ánimo a veces muy dañados por el día a día tan loco que tenemos. 

¿Cómo crees tú que sería la crianza ideal?

No sé si existe un ideal. Lo que vale para una familia no vale para otra porque somos muy diferentes. Además, la crianza abarca alimentación, educación, psicología... Lo que sí creo que podríamos aplicar todos los padres y madres es la consciencia. Estar atentos a las necesidades de nuestros hijos y a las nuestras para poder ser mejores. 

Hablas mucho de las emociones en tus respuestas y lo que vemos en tu instagram, ¿qué papel crees que juegan las emociones en el estilo de crianza a día de hoy?

Estamos empezando a darnos cuenta de que existen y hay que tenerlas en cuenta, pero no nos han educado en esa línea y se nos olvida preguntarnos qué sienten los niños. Enseguida pensamos que nos manipulan, nos lían, solo quieren llamar la atención... Y nos entra el miedo volviendo a patrones antiguos. 

¿Qué pautas o consejos podrías darle a los padres que nos estén leyendo para fomentar la inteligencia emocional en el entorno familiar?

En realidad es tan fácil y tan difícil como ser conscientes de nuestras emociones y no reprimirlas, tampoco las de los niños. El enfado, la tristeza, los celos... están mal vistos y no dejamos que afloren. Hablar de esas emociones, validarlas, explicarlas... Sería el principio. 


Enlazando con este tema, desde mi visión profesional he visto que la mala gestión de las emociones por parte de los niños, o la represión de las mismas genera más agresividad y rabietas en los pequeños, ¿qué opinas de esto, por qué crees que se dan las famosas rabietas?

Las rabietas, y no es mi opinión sino lo que nos dice la ciencia, ocurren porque la parte racional y la parte emocional del cerebro no son capaces de comunicarse y la parte emocional se adueña de la otra. Por otro lado, el niño cuando se siente agredido, saca su lado animal que sólo quiere sobrevivir y no es capaz de planificar u ordenar. Los padres debemos ayudarles a desarrollar esa parte más racional del cerebro. 

¿Algún consejo que puedas aportar a los padres para manejar estas rabietas?

Lo primero, no tomarlo como algo personal. Validar cada emoción aunque sea desagradable, empatizar y hacer ver al niño que estamos ahí y que le ayudaremos cuando esté calmado, acompañarle siempre nunca ignorarle y no querer hacer que la rabieta desaparezca como por magia, porque como vimos antes es un proceso normal del desarrollo del niño. 

Para terminar, cuéntanos un poquito cuales son los proyectos que tú llevas a cabo actualmente en tu centro y qué novedades tenéis preparadas desde el Equipo Balanceo

Ahora mismo vamos a colaborar con un espacio de psicomotricidad en Madrid para hacer un grupo de apoyo a la crianza para familias con bebés. Allí creamos una red, resolvemos dudas acerca de los problemas de crianza (sueño infantil, alimentación, disciplina, lactancia...). Así que invito a todas las familias a apuntarse los miércoles por la mañana a nuestro grupo y no pasar la crianza tan solos. 
 Además, seguimos con las asesorías online y vía WhatsApp ayudando con las dudas de los padres y madres que nos necesiten. 
 En septiembre habrá nuevos proyectos, seguramente, ya que yo estaré más libre con mis peques en la escuela. 


Muy interesante la entrevista de Gloria, del equipo Balanceo (podéis ver más de su trabajo aquí) sobre todo por la importancia que se le da a las emociones en su trabajo. Personal y profesionalmente veo algo fundamental en el día a día el saber gestionar las emociones correctamente, muchas depresiones o ansiedades de adultos vienen por la constante represión de éstas durante mucho tiempo y sobre todo porque en nuestra infancia no se nos ha educado correctamente en el manejo de las mismas. La represión emocional genera un gasto mayor de energía y múltiples enfermedades físicas por lo que a la larga queda bastante claro que no compensa. Todo esto cobra mayor importancia cuando vemos en consulta niños con niveles de estrés igual de altos que los de una persona adulta o con arranques de ira excesivos. Es cierto que hay niños que utilizan las rabietas, los insultos… como medio de llamar la atención pero son tan sólo conductas aprendidas, “sé que si hago esto, obtendré esto otro”, el origen de la misma sucedió por un conflicto emocional, unas emociones excesivas que se han desbordado en un cuerpo tan pequeño, pero fundamental, reconocer todas ellas. Siempre explico, tanto con niños como con adultos que no hay emociones malas, sino emociones desadaptativas (que pueden ser de las que denominamos buenas y de las que denominamos malas). Un ejemplo: si yo estoy muy contento, excesivamente contento hasta el punto de ser irracional, será una emoción que inicialmente he catalogado como buena (estar contento es agradable, es algo que nos gusta a todos como se siente) pero me llevará a no controlar mis acciones, a ser demasiado impulsivo y a que mi parte racional no esté presente en ningún momento lo que puede llevar a consecuencias negativas en mi vida. Lo mismo pasa con la tristeza, si a mí me sucede algo, pierdo algo material o personal lo normal es que esté triste aunque lo consideremos una emoción negativa pero nos ayuda a recomponernos de esa pérdida; ahora bien, si ésta perdura en el tiempo y por ejemplo, tenemos el mismo sentimiento de pérdida tras un año de la misma estaríamos nuevamente ante una emoción desadaptativa porque realmente no nos está aportando ya nada y sí está generando malestar excesivo en nosotros.
Un amplio tema a debatir el mundo de las emociones como podéis comprobar, por lo que os animo a que trabajéis en esta línea de reconocimiento emocional con vuestros hijos y dos películas muy recomendadas: “Del revés” para ayudar a los más peques a entender mejor las emociones porque se les puede personificar y la famosa “Frozen” como ejemplo de represión emocional y las consecuencias de las mismas.


Para dudas o consultas o si crees que tienes algo interesante que contar y quieres que te haga una entrevista puedes escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com y no dudes en seguirme en mi instagram (@mi_arcoiris_guerrero)

miércoles, 7 de marzo de 2018

Violencia de género en adolescentes

Escribo esta publicación un día antes del 8 de Marzo de 2018, día Internacional de la Mujer, y este año me sumo a la huelga general con servicios mínimos en mi casa, ya que si estuviera trabajando me sería imposible poder unirme a esta iniciativa reivindicativa. Hay tres cosas fundamentales por las que se lucha este día (y el resto del año) y aunque es algo muy extenso y que nos daría para muchísimos escritos los mencionaré simplemente: la igualdad, el reconocimiento de los trabajos invisibles de la mujer y la violencia que aún existe en el entorno de la pareja y sobre esto quiero escribir hoy; pero visibilizando una realidad que cada día está más presente pero no queremos ver o pensamos que no existe: la violencia de género (VG) en la adolescencia.
Los datos son alarmantes, un 9,6% de mujeres han sufrido algún tipo de VG en su vida, pero si nos centramos en aquellas que se encuentran entre los 16 y 19 años el porcentaje asciende al 21% (según datos del 2015, actualmente esta cifra ha aumentado) y es que ellos mismos reconocen que han ejercido en algún momento un control excesivo sobre su pareja debido a que en muchas ocasiones confunden ciertas acciones con actos de "amor verdadero".
Es raro encontrar agresiones físicas en estas edades, aunque también las hay e incluso agresiones sexuales; generalmente suelen ser agresiones verbales, menosprecios, insultos... lo que normalmente se encuentra en la primera fase de la VG y que en los adolescentes suele encontrarse de forma más sutil. Controlar el móvil y horarios, impedir o alejar a la pareja de ciertas amistades, decirle cosas que puede o no puede hacer... son indicios de que se está sufriendo un control excesivo por parte de la pareja y que no es sano.


Signos de alerta para detectar si tu hija adolescente sufre de VG

Obviamente lo más importante es mantener una vía de comunicación abierta con las hijas, el problema es que aunque se tenga una gran confianza con ellas, los estudios demuestran que el 67% de las adolescentes no reconocen situaciones de maltrato (salvo que sea muy evidente como una paliza)aunque las estén sufriendo otras personas cercanas. 
Generalmente vamos a encontrar un cambio de comportamiento drástico y alejado de lo que solía ser esa persona: pasa de ser una adolescente alegre y aprobar a suspender y estar triste, amargada o con mal genio constante (no confundir con los arrebatos de ira propios de la adolescencia, éstos son puntuales, explosivos y breves, los ocasionados por la VG son una constante en el carácter de la persona). Deja de concentrarse en los estudios, descansa peor, se aísla en general (fundamentalmente de los amigos pero también puede aislarse de la familia), cambia su forma de vestir, de expresarse e incluso su estilo de pelo. Aumenta su ansiedad y cuando suena el móvil tienden a mirar rápido y contestar y aumenta su nerviosismo si no pueden hacerlo. Las víctimas sienten miedo, estrés, ansiedad, depresión, dudas, incertidumbre... y generalmente no saben verbalizarlo o lo ven como algo normal.

Mitos sobre el amor romántico

Los estudios demuestran que existen muchos roles sexistas por parte de ellos y de ellas: "los celos son muestra de amor""los chicos pueden salir con muchas chicas pero las chicas no pueden salir con muchos chicos" "lo hace porque me quiere y se preocupa por mí""es muy cariñoso, todo el día está mandándome mensajes"... Todo ello se suma el mal uso de las nuevas tecnologías, el 28% de las chicas han sufrido control abusivo a través del móvil y al 5% le han solicitado como "prueba de amor" fotografías de carácter sexual susceptibles de ser usadas posteriormente para hacerles sexting (imagenes usadas posteriormente para chantajearlas).
Es importante desmitificar al príncipe azul y el concepto de media naranja para eliminar el "amor romántico" mal entendido, o mitos como los siguientes: 
  • El poder del amor: "mi pareja cambiará gracias a mi amor""el amor verdadero lo perdona todo" "los polos opuestos se atraen"
  • El amor verdadero predestinado: "existe un único amor verdadero" "el amor verdadero dura toda la vida"
  • La entrega total: "cuando te enamoras dejas de ser tú para ser nosotros" "en el amor se debe renunciar a la intimidad"
  • Amor con posesión y exclusividad: "los celos y el control son una muestra de amor"

¿Qué hago si mi hija está sufriendo VG? ¿Qué puede hacer una adolescente que está sufriendo VG?
Hay tres opciones que pueden ayudaros con esta situación tanto si eres madre como si eres adolescente sufriendo en esta situación, todas ellas gratuitas, confidencial y seguras:
  • Correo electrónico: vgjovenes@madrid.org
  • Fundación ANAR: 116111 (también dispone de correo electrónico)
  • 012


Recuerda si lees esto, nos queremos vivas, entre todas debemos dar voz a estas situaciones y cambiar los roles por un mundo más igualitario.


Puedes seguirme en mi instagram: @mi_arcoiris_guerrero y si crees que tienes algo que contar escríbeme a miarcoirisguerrero@gmail.com

domingo, 4 de marzo de 2018

Ese ángel llamado Ryan...

La historia de hoy me genera mucha ternura y rabia a partes iguales. Ternura porque aunque no conozco personalmente a la mamá que la escribe he tenido el placer de conocerla a través de instagram, una mamá de la que he sentido su dolor y he entendido perfectamente y que se encuentra en pleno proceso de duelo. Sé que avanzará y sé que hay un bebé arcoíris para ella y su pareja y que vendrá para que Ryan tenga un hermanito o hermanita en la tierra. Rabia porque es otra de las historias que creo tiene errores médicos detrás, errores que se pasaron por alto y a lo mejor, sólo a lo mejor podrían haber cambiado el resultado final. Por eso me parece muy importante esta iniciativa de change.org y os dejo el enlace aquí para que votéis con el fin de que se empiece a establecer un protocolo claro y uniforme para los casos de muerte gestacional.


En un embarazo te piensas que si un día algo va bien, al siguiente seguirá así pero me equivoqué y comprobé como todo puede cambiar en cuestión de segundos...
Me enteré que estaba embarazada el 8 de Junio de 2017, de 8 semanas, con la certeza de mi ginecóloga de que yo no estaba embarazada y mi duda porque había tenido manchado y lo confundí en ese momento con mi periodo. Que alegría cuando me hice un test y me dio positivo... pero por supuesto también miedo mezclado con ilusión. Probablemente todas las que habéis querido ser madres entendéis estas emociones al ver el positivo tan ansiado.
A las 9 semanas me levanté con un sangrado abundante así que me fui a urgencias temiéndome lo peor pero no, ahí estaba mi pequeño bebé, mi saltarín inquieto y moviéndose sin parar.
Después de eso tuve un embarazo casi perfecto, tranquilo, sin síntomas y con un bebé dentro de mí perfectamente sano. En la semana 20, ecografia morfológica nos dicen que es un niño, Ryan.
A las 30 semanas para mí comenzó la cuenta atrás, terminar de comprar cosas, ¡hasta pañales tenía! que ganas de conocer su carita, de tocarle, de abrazarle...pero en la semana 33+1 tuvimos que acudir a urgencias porque tenía dolores y como primeriza no sabía bien lo que podía ser. Mientras esperaba me pusieron los monitores... mi bebé hacía bajadas de pulsaciones, de 150/160 lo normal, a 30/40 y aunque avisé me dijeron que no era nada, que estaba todo normal. Yo no soy médico pero como madre notaba que algo no estaba bien, cuando hacía esas bajadas Ryan no se movía, no tenía que ver con el movimiento, estaba preocupada pero no me hacían caso. Yo había leído que cuando las pulsaciones tenía esos bajones tan drásticos se debía a que existía sufrimiento fetal no ha movimiento. Me hicieron ecografía y todo estaba bien, todo normal, placenta y líquido bien, posición cefálica y una ligera infección de orina que no tenía mayor importancia. Medicación y a casa.
Volvimos a casa, y sobre las 23.00 noté tres patadas seguidas en seco de Ryan y yo en mi inocencia pensaba que era él, simplemente haciéndose notar, y de hecho, de madrugada lo sentí nuevamente.

A la mañana siguiente, a las 7.30 me desperté sin sus movimientos matutinos, parecía que siempre me daba los buenos días pero esta vez no fue así. Asustada me puse el doppler casero y no escuche nada. Intenté tranquilizarme y tomé algo de dulce pero tampoco conseguí escuchar latido o notar algún movimiento. Aunque estaba nerviosa quise creer que en un embarazo tan avanzado podía ser normal, creo que fue una especie de mecanismo de defensa; pero como es lógico decidí acudir a urgencias y que me explorasen.
En la matrona lo intentaron igual que yo, doppler y azúcar y no se escuchaba nada. En ese momento ya empecé a ponerme más nerviosa, una vez podía ser normal, pero tres...ya era demasiado preocupante. Me hicieron ecografía urgente y las caras de las ginecólogas lo decían todo...Todo lo feliz que era, todas esas imagenes que tenía en mente junto a mi pequeño... se esfumaron de golpe cuando me dieron la noticia; no había latido, se había parado. Aún con mi inocencia pensé que lo siguiente sería fácil pero no... me tocaba pasar por un parto normal, ¿sabéis lo que duele un parto verdad? pues imaginad ese dolor pero sin tener la recompensa final de tener a tu bebé en brazos después.9 horas de contracciones sin descanso y mucho dolor. A las 00.25 del 30/11/2017 nació mi ángel, Ryan y me convertí en mamá en el cielo. Mi recompensa fue verle su carita y esa preciosidad que había llevado conmigo durante 8 meses. La causa del fallecimiento...asfixia por nudos en el cordón umbilical alrededor de las 8 de la mañana...

Su corazón sigue latiendo junto al mío que late por los dos. Mi niño, recuerda siempre lo que te susurre, te quiero y te amo. Y siempre, siempre seremos uno.
Itziar, mama de Ryan (@mamaderyan)
Si tú también quieres contar tu historia y que la publique puedes escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com y para continuar con nuestra historia puedes seguirme en mi instagram: @mi_arcoiris_guerrero


jueves, 1 de marzo de 2018

La pareja con la llegada de los hijos

Creo que no digo nada nuevo, la pareja ante la llegada de los hijos se resiente. Hay una nueva personita (o varias) en el entorno familiar con unas necesidades muy específicas que son prioritarias y nuestro mundo personal se vuelve del revés, igual que ocurre con la intimidad de la pareja, esos momentos de disfrute juntos entre el trabajo, amigos, espacio propio... Ya he comentado en mi propio instagram que en mi matrimonio el hecho de tener hijos ha sido un factor que ha desequilibrado la pareja, pero si encima se trata de prematuros como en mi caso mucho más, porque los cuidados que requiere el bebé son diferentes y mayores que un bebé a término o sin ninguna problemática. Se estima que en padres de prematuros y prematuros extremos el 40% tiene graves problemas de pareja, aunque sí consiguen solventarlos suelen reforzar la pareja y existir a la larga menor tasa de divorcio. 
En España se calcula que el 53,3% de los matrimonios acaban en divorcio, esto son tasas oficiales, sin añadir parejas estables no casadas, imaginaos cuando a este dato se le añade un factor de estrés como puede ser un bebé con las pocas horas de sueño que implica, los llantos, los horarios más o menos rígidos, el desacuerdo en las pautas de educación...(porque sí todos estamos de acuerdo en todo hasta que tenemos al bichillo en casa y tenemos que enfrentarnos a esa situación concreta) la pareja se altera sin duda.
Yo no tengo ningún pudor en decir que he tenido que acudir a terapia de pareja con mi marido, y por cierto, nos ha ayudado muchísimo porque ahora mismo estamos genial y muy conectados; pero claro, yo sé el funcionamiento de las terapias de pareja y no me daba reparo acudir o enfrentarme a esa situación, cosa que muchas veces ocurre en muchas familias y por el miedo a... acaban por no enfrentar la situación.

Por todo esto, y porque sé que cuando tenemos que cuidar a los hijos nos olvidamos de la pareja hoy os propongo un ejercicio muy bonito, fácil y que os quitará muy poco tiempo en general pero que reforzará la pareja y ayudará a re-descubriros otra vez. Se llama: LISTA DE GRATIFICACIONES. ¿En qué consiste? Muy fácil, a lo largo del día hacemos cosas por nuestra pareja (por agradarle, quitarle trabajo... el motivo da igual) que con el tiempo lo hemos convertido en obligación cuando realmente no es así, esto hace que nuestra pareja lo vea como algo que siempre va a estar y nosotros como una carga más. Ejemplos de estas tareas, cosas cotidianas como hacer la cena, bañar a los niños, lavar el coche, administrar el dinero.... cualquier cosa del día a día. Para volver a darle valor a estas actividades escribiremos un papel que sólo veremos nosotros, dos columnas, lista de gratificaciones que he dado y lista de gratificaciones que he recibido e iremos apuntando aquellas actividades que hemos ido haciendo para quitar trabajo a nuestra pareja o porque creemos que le van a agradar (gratificaciones que he dado) y aquellas que considero que han hecho para mí o por mí (gratificaciones que he recibido) y cada dos días intercambiaremos esa lista con nuestra pareja. De esta forma sabemos perfectamente lo que está llegando a la otra persona y además vemos si lo que nosotros estamos haciendo como positivo por la otra persona se percibe como tal. Así la pareja junta irá trabajando en aumentar esas actividades placenteras tanto las dadas como las recibidas y fortalecerá la pareja y la intimidad de la misma.
Si te ha gustado este pequeño consejo coméntame aquí e iré añadiendo cosas nuevas todos los jueves. Además te invito a que me sigas en mi página de instagram @mi_arcoiris_guerrero donde cuento el día a día con mi bebé, prematura extrema de 24+6 semanas. Puedes escribirme cualquier duda o consulta que quieras o tu historia como mamá en el cielo a miarcoirisguerrero@gmail.com

jueves, 15 de febrero de 2018

Mi hijo es gay, ¿y ahora qué?

Ya os adelantaba en el vídeo de youtube que la homosexualidad antes era considerada un trastorno mental, pero aunque parezca que esto ocurrió hace mucho tiempo, en los años 70 aún se consideraba como tal y hubo mucha lucha para que esto se modificase, de hecho a día de hoy quedan aún sectores que consideran que es algo que tiene que modificarse y corregirse. Sabemos que la homosexualidad no es una elección ni una creencia, es lo que una persona es, igual que un heterosexual y hay que luchar todos juntos para que no sea necesario tener que dar explicaciones o aclarar la condición sexual independientemente de cuál sea. También hay que aclarar que la homosexualidad no se cura (no es algo que tenga que curarse), por lo que si en algún momento os encontráis con terapias, campamentos... cuya finalidad es curar vuestra condición sexual huid de ellos y creédme, sois completamente normales y no hay que modificaros nada.
Otro día hablaremos de los miedos y las dudas a las que se enfrentan los adolescentes que acaban de reconocer su homosexualidad, en plena etapa hormonal y con muchas opiniones inmaduras a su alcance pero, ¿qué pasa con los padres de estos chic@s? En ocasiones su mundo de tambalea, podemos entenderlos un poco, tienen muchas veces otra mentalidad y el proyecto de vida que tenían en mente para sus hijos se ha modificado, pero es importante que tengan la intención de modificar sus emociones y no intentar en este proceso cambiar a su hijo o hija, sino el daño que pueden hacerles es inmenso. Aquí dejó unas pequeñas claves para aceptar la homosexualidad de tu hijo sobre todo si predomina una mentalidad tradicional o conservadora

Evita el rechazo y apoya a tu hijo

Esto es muy sencillo porque lo más importante que hay que tener en cuenta es que debéis seguir queriendo a vuestro hijo o hija exactamente igual que antes porque él o ella no ha cambiado sólo os ha confesado algo que probablemente le ha costado mucho por el miedo a vuestro rechazo o por miedo a haceros daños, pero además podéis añadir a esto el sentimiento de orgullo por la valentía que ha demostrado vuestro hijo o hija al contároslo creyendo que podíais  sentiros defraudados o dolidos.

No prestes atención al que dirán


Simplemente centrate en su bienestar y en darle todo el cariño que se merece y necesita. Muchas veces los padres tienen miedo a que sus hij@s sufran discriminación, sean víctimas de estereotipos o violencia del tipo que sean... por desgracia esto puede suceder porque aún en la sociedad hay gente muy conservadora para aceptar esto y lo considera antinatural (de hecho se ha demostrado que incluso en el reino animal hay relaciones homosexuales por elección) pero de nada sirve anticipar estos hechos, cuando lleguen lo que deberéis hacer es animar, apoyar y ayudar en lo que sea necesario para que vuestro hijo o hija supere esa situación de discriminación.

Defiende la igualdad de condiciones

No sólo en lo relativo a la sexualidad sino también a los roles de género, a las creencias...no sólo te ayudará a entender mejor a tu hijo o tu hija sino que ayudarás a contribuir a crear un mundo con  una mentalidad más justa, más igualitaria y más tolerante ayudando también a tu pequeño a evitarse discriminaciones de las que antes hablabamos.

Busca apoyo

Si no terminas de aceptar la condición sexual de tu hijo o de tu hija, no te preocupes, busca apoyo y ayuda es mejor eso a que te reprimas y sueltes tus frustraciones o tu disconformidad en el momento más oportuno. Reconocer que no se lleva bien es reconocer que hay un problema y acerca la solución.

Y ante todo, como os decía en el vídeo... vuestro hijo o hija sigue siendo el mismo, no ha cambiado absolutamente nada sólo ha sido más sincero con vosotros por lo que lo único que tenéis que hacer es quererle incondicionalmente como hasta ahora, y así todo fluirá.

lunes, 29 de enero de 2018

El recuerdo de Santiago


Hoy os traigo el testimonio de la mamá de Santiago, mamá que como tantas otras tiene a su ángel en el cielo, cuidando de toda su familia y deseando que sean felices aunque sea con su recuerdo. Agradeceros todas las historias que me llegan y os recuerdo que si quieres escribir tu historia para esta sección del blog sólo tienes que escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com, hagamos entre todos que este duelo no sea silenciado.

"Os cuento mi historia del dolor más grande de mi vida.
En Abril de 2015 me enteré que estaba embarazada cuando al recoger una analítica de sangre que me había hecho porque tenía que operarme me lo anunció mi doctor... que alegría más grande... pero a la vez que miedo... sólo conseguí romper a llorar por la mezcla de emociones que sentía en ese momento.
Tuve un embarazo maravilloso, no tuve ni antojos ni vómitos, no tuve nada. En la semana 20 nos embarga la emoción al saber que sera un niño, un pequeño niño que se unía a nuestra familia. Con esa felicidad y encantados decidimos su nombre, SANTIAGO. Además, me confirmaron la fecha prevista de parto, el 15 de Enero, con el nuevo año reciente. En Noviembre viajé a España para estar en Navidad con mis padres, además de tener en mente traerme dentro de poco a mi marido también. El viaje fue bueno, y todo el mes de Diciembre, y aunque me costaba ya andar, estaba bastante bien para lo avanzado de mi embarazo.
El 3 de Enero comenzó ya mi pesadilla, lo recordaré y recuerdo tanto...Estaba de 38 semanas y fuimos a comprar las cosas que nos quedaban: la cuna, la bañera...todo lo necesario para su llegada, cuando empecé a tener dolores como de cólicos así que se lo dije a mi madre que me animó a ir a urgencias para tranquilizarnos. Al llegar me pusieron los monitores, y al principio no se escuchó nada, pero no me asusté porque era bastante normal ya que solía quitarse y apartarse siempre que ponían las correas. Con esa tranquilidad me pasaron a hacer una ecografía y fue en ese momento cuando la situación empezó a cambiar. La sala se lleno de médicos y enfermeras y a mi me empezaron los escalofríos a la vez que preguntaba desesperada si estaba todo bien. Me dijeron que no me alarmara pero que no encontraban el latido del bebé... comencé a gritar y a llamar a mi madre, cuando vino le dije que Santiago no tenía latido, y mi madre enloqueció...se puso a gritar y salió corriendo por el pasillo. Como la cosa no iba bien me pasaron a una habitación y me repitieron la eco. Confirmaron lo que ya me habían dicho, no había latido. Me iban a provocar el parto, y mientras tanto me pusieron un tapón en el cuello del útero. Mi madre llamó corriendo a mi marido que destrozado se puso a buscar billetes desde Colombia hasta aquí. Pasé el domingo y el lunes, y no avanzaba el parto a pesar de tener contracciones sólo había dilatado 3cm, por lo que el martes 5 de Enero, día de mi cumpleaños me avisaron que me iban a hacer una cesárea porque no me podían tener más tiempo así. Me pusieron la epidural y prepararon el quirófano y me derrumbé... me puse a llorar y las enfermeras y doctores me empezaron a abrazar y a dar muchos ánimos hasta que me durmieron. Cuando me desperté,me dijeron que ya lo habían sacado, y cuando me llevaron a recuperación pedí ver a mi pequeño ángel y me dejaron sola con él. Recuerdo tocarle y despedirme de él hasta que pedí que se lo llevaran.
El 6 de Enero llegó mi marido y empezamos a preparar el entierro, tras 8 días ingresada me pude ir a casa, sin mi hijo, sólo con sus cenizas. En ese tiempo no estuve sola ni un momento, 24 horas acompañada por toda la familia y además todo el equipo médico se portó muy bien conmigo, procurando no poner a ninguna embarazada cerca de donde estaba yo, para evitar escuchar el llanto de los bebés naciendo.
El 5 de Enero ha hecho dos años, y aún lo recuerdo como si fuera ayer, salir del hospital sin tu bebé en brazos... llegar a casa y ver su ropa, su carrito... es muy doloroso pero tuvo su recompensa ya que tengo conmigo a mi bebé arcoiris que ya tiene 4 meses, y lo adoro. Eso sí, siempre que me preguntan cuantos hijos tengo contesto que dos, y extrañados me dicen ¿dos?...sí dos, uno en el cielo y otro aquí en la tierra.

Relato de @stefany.bolano



Puedes contarme tu experiencia escríbiendome a miarcoirisguerrero@gmail.com y puedes seguir nuestra historia en instagram @mi_arcoiris_guerrero

jueves, 25 de enero de 2018

Las rabietas de los dos años

Todos conocemos la famosa expresión de los "terribles dos años", momento en el que nuestros pequeños angelitos deciden convertirse de repente en mini monstruos que nos la montan muchas ocasiones sin previo aviso y por lo que nosotros creemos son tonterias y reacciones exageradas pero...¿qué esta pasando realmente? ¿podemos solucionarlo? ¿mi hijo se va a convertir en el próximo episodio de hermano mayor?

Primero de todo, a las mamas que me lean... tranquilas, es un periodo que puede durar entre los 2 a los 4 años y que es verdad que hace que tengamos más canas de los nervios que nos genera pero es necesaria y fundamental. En primer lugar, gracias a esta etapa comienzan a formar su personalidad e identidad, por algo se denomina primera adolescencia, pero además, comienzan a descubrir las emociones más complejas y tienen que aprender a lidiar con ellas pues son demasiado intensas, tanto las buenas como las malas.
Ante este periodo de la vida de vuestros hij@s tenéis que haceros a la idea que vosotros sois los adultos, eso ¿qué significa?¿qué podemos mandar y regañar todo lo que queramos? para nada, todo lo contrario, tenemos que tener en cuenta que nosotros no podemos dejarnos llevar por las emociones, ni por la ira (regañando y gritando a nuestro hijo en exceso) ni por la tristeza (pensando que tienen algo personal contra nosotros, porque no es así) ni por el rencor (esperando a perdonar a nuestro hijo a que él o ella nos pida perdón). Tenemos que intentar hablarle de una forma dulce y tranquila, intentando mirarle a los ojos y transmitirle que cuando se calme un poco podremos hablar con él o ella nuevamente; incluso puede ser beneficioso dejarles un rato solos, ignorando esa conducta desagradable (un minuto por cada año que tenga) de esta forma le ayudamos a que se desahogue tranquilamente y evitamos razonar con ellos cuando están en esa rabieta (pensemos en lo que nosotros queremos cuando estamos realmente enfadados, normalmente no somos capaces de razonar porque nuestras emociones han tomado el control de nuestras acciones, e incluso a veces nos apetece que nos dejen un rato solos para relajarnos). Además, podemos cambiarle de entorno un rato para que se distraiga brevemente y la intensidad de la rabieta, de la emoción disminuya y nos permita entablar una conversación con él o con ella para reconducir la situación. Y por supuesto, buscar siempre que no pueda hacer daño con objetos que tenga alrededor o con la conducta que esté teniendo en ese momento.

Algunas consideraciones importantes... 

  • Cuando al niño se le ha pasado la rabieta, nosotros debemos dejarlo, no continuemos con frases como "¿ves? así estás mejor no como antes que te pones como loco". Zanjamos el tema y reforzamos lo tranquilo que está: "que bien se está cuando uno está relajado o feliz"
  • Evitemos gritos y frases que impliquen chantaje emocional como por ejemplo "si te portas así de mal mamá no te va a querer"
  • Reforcemos en el día a día las conductas positivas, no demos por hecho que tienen que hacerlas, porque a todos cuando hacemos las cosas bien nos gusta que nos lo reconozcan.
  • Es mucha la energía que utilizan los niños en estas rabietas por lo que no suele durar más de 30 minutos, debemos tener un poco de paciencia. Si somos consistentes en nuestras acciones pueden durar únicamente 5-10 minutos.
  • Si normalmente no lo hemos hecho y empezamos a ignorar las conductas desagradables (recordamos que es poco tiempo y que el niño no tiene que sentirse abandonado con esa acción) puede haber un incremento de las mismas hasta que empiece a disminuir.
  • Debemos ser consistentes y pacientes, no puedo aplicar todo a la vez ni una sola vez, hay que darle tiempo al tiempo, pensad en vosotros cuando queréis comenzar una nueva rutina, por ejemplo, hacer ejercicio, a todo el mundo le cuesta y necesita su tiempo de adaptación.
  • Parece ser que los niños y los bebés que son más llorones y difíciles de calmar tienden a tener más rabietas en esta etapa.
  • El niño está empezando a aprender cómo frustrarse, no os preocupéis que no le quedará trauma, sin embargo, si cedemos a todo lo que quiera para evitar conflictos, sí crearemos un problema porque tendremos un adolescente y un adulto con baja tolerancia a la frustración que le generará muchos problemas sociales en el futuro no muy lejano.

Estos son algunas acciones que se pueden llevar a cabo para las rabietas, todas dirigidas a disminuirlas no eliminarlas, porque eso no es beneficioso para el niño, las eliminará poco a poco según aprenda a hacer la gestión de sus propias emociones. Por supuesto hay más "truquitos" que iré subiendo en próximos post, pero os animo a que me contéis que trucos os han sido de utilidad y por supuesto os animo a que me escribáis con cualquier consulta o duda, bien sea a través de los comentarios o por privado.

jueves, 18 de enero de 2018

¿Cómo elegir guardería?

Estrenamos sección de psicología donde ampliaré los post que os escribo para maminteresante y os dejaré este espacio para que me hagáis todas las preguntas que necesitéis, bien sea del tema del post, publicándolo en comentarios o alguna otra consulta o propuesta de tema, haciéndomela llegar a través del formulario de contacto, como ha hecho una de vosotras, que me pidió ayuda para la elección de guardería, momento en el que se encuentra actualmente.

Lo primero que tenemos que tener claro es que las guarderías no son un mero lugar donde "aparcar" a los niños cuando estamos trabajando o no tenemos tiempo, es decir, no son lugares donde sólo van a cuidar de ellos, deben ser lugares donde les estimulen y les ayuden a adquirir ciertas habilidades durante el día (siempre dentro de su edad y necesidades) por lo tanto, deberemos buscar centros que nos faciliten esta opción, que sean estímulantes para nuestros pequeños y que dispongan de actividades extraescolares por si queremos ampliar con alguna actividad, esto último más opcional. Lo ideal es que nos centremos en tres grandes grupos a la hora de seleccionar: personal de la guardería, seguridad y local.

Personal de la guardería


Algo fundamental es que los profesionales que se encuentren trabajando en el centro tengan la titulación correspondiente, esta es la de técnico especialista en educación infantil o título de magisterio especialidad educación infantil; lo mínimo es un educador y una persona de apoyo y puede suplementarse con algún auxiliar aunque no es obligatorio y podrá tener cualquier título relacionado con la atención infantil. Es importante que vosotros como padres y madres lo conozcáis porque tenéis derecho a solicitar esa información.

Además hay un ratio de niños por cada educador, es decir, que en una guardería con muchos niños deberán tener más personas empleadas para evitar riesgos y daños que se puedan hacer los menores, quedando la distribución tipo de esta forma:

  • 8 niños por educador en niños de entre 0-12 meses
  • 14 niños como máximo en niños de entre 12-24 meses
  • 20 niños por educador en aulas de 24-36 meses
Por supuesto, como os decía antes, siempre buscando la atención personalizada a nuestro bebé porque cada uno necesita reforzar o cuidar ciertos aspectos y no debemos quedarnos con la excusa de que "son muchos niños".
También es importante que os informéis de la línea pedagógica del centro, si cuadra con la idea que vosotros tenéis en mente o no igual que es fundamental saber cómo se comunican con los padres y con cuanta periodicidad porque es interesante saber con cierta regularidad los progresos de nuestro niño o nuestra niña.
Por último, los horarios del centro deben ser compatibles con los vuestros, ya que un centro puede gustaros mucho pero generar una alteración drástica de vuestros horarios, lo que a la larga os acabará quemando y cansando. Es muy útil para entender la filosofía del centro y saber si se adapta a lo que estáis buscando que os quedéis al finalizar la jornada lectiva para poder preguntar las opiniones e impresiones de otros padres.

Local destinado a guardería

Debe ser un edificio de uso exclusivo para guardería, o si se destina a otros usos que este situada en la planta baja o primera y con un acceso independiente del exterior, aumentando de esta forma la seguridad y la facilidad en caso de evacuación.
La luz natural es fundamental, por lo que debemos buscar lugares con un patio exterior al que se pueda acceder directamente desde el centro (superficie mínima de 75 m2) y con zonas de sombra preferiblemente así como una zona techada para los días de lluvia (o en su defecto que os indiquen que medidas adoptan los días de lluvia). El patio puede ser interior pero siempre deberá tener luz natural y ventilación igual que las aulas (que también deben estar limpias, ¡FUNDAMENTAL! y ordenadas).
Debe haber un mínimo de 3 aulas, cada una con una superficie mínima de 30m2 con baño (especialmente las destinadas a niños mayores de dos años) y zonas bien diferenciadas de juego y descanso. Las aulas se destinarán a los bebés de 0-12 meses, otra para los de 12-24 meses y otra para los de 24-36 meses; además de añadir un aula multiusos.
Finalmente debe disponer de cocina o zona donde preparar los alimentos con un buen servicio de catering o una persona con la titulación necesaria para ello (manipulación de alimentos). Es importante que en las entrevistas y visitas hablemos con el personal de cocina, especialmente si nuestros hijos tienen alguna alergia alimenticia o una dieta concreta que queramos seguir (como puede ser el caso de dietas vegetarianas o veganas).
El último aspecto a tener en cuenta con respecto al lugar físico es la distancia a la que se encuentre, y aquí tenemos dos opciones, ambas personales y ha valorar por cada uno: la primera opción es valorar una guardería cerca de nuestra casa, para evitar desplazamientos largos e innecesarios con el niño en coche; y la segunda opción, una que nos pille cerca del trabajo para poder ir fácilmente en caso de que haya algún problema o para recoger al pequeño o pequeña en cuanto salgamos del trabajo.

La seguridad en la guardería

Este apartado es muy básico pero en muchas ocasiones se nos olvida comprobarlo, los aspectos a tener en cuenta son:
  • Enchufes o tomas de corriente deben estar fuera del alcance de los niños o con protección infantil; lo mismo sucede con los radiadores.
  • Las ventanas no deben poder ser usadas por los niños, es decir, que no tengan la opción de abrirlas
  • Suelos antideslizantes
  • No puede haber superficies rugosas o aristas en esquinas ni escalones, y de existir se deben poner los medios para que no dañen a los niños.
  • Debe existir un plan de emergencia y evacuación claro
  • El aula de los niños más pequeños no debe tener la opción de que éstos salgan del mismo por su propio pie (o rodillas en caso de estar gateando)

Si después de vigilar todas estas características sigues teniendo dudas, acude en horario lectivo para ver cómo los educadores interactúan con los niños y si os gusta cómo se relacionan con ellos.


Y vosotros, ¿cómo habéis elegido guardería? ¿qué criterios habéis seleccionado? si te gusta este post o algún otro de los antiguos no dudes en apuntarte a nuestra newsletter para que podamos seguir creciendo y escribiendo contenido de calidad.

Imagen obtenida de internet, autor desconocido

lunes, 11 de diciembre de 2017

Mi pequeño ángel

La muerte perinatal engloba todos aquellos fallecimientos que suceden después de la semana 28 de gestación hasta los siete primeros días de vida del bebe y actualmente en España se estima que se da en 4 de cada 1000 nacimientos, eso sí, cuando te ocurre los números no te importan. Cuando te ocurre, a pesar de que tienes que pasar el duelo exactamente igual que con el fallecimiento de otra persona querida, a menudo éste no es reconocido, lo que llaman "duelos desautorizados", es una realidad silenciosa para los padres o familiares más allegados porque la mayoría de la gente no lo comprende, piensan que cómo no se le ha conocido (en el caso de muerte intrauterina) o se le ha conocido poco (muerte tras el nacimiento) no duele o es algo más pasajero. Durante todo mi proceso de duelo, en el que continúo actualmente, había dos frases que me dolían mucho: eres joven, tendrás más hijos o todo ocurre por un motivo, mejor ahora que más adelante. A todos los que me leéis, os ruego que si os encontráis con alguien cercano que sufra una muerte perinatal, no le digáis este tipo de frases. Es verdad que soy joven y puedo tener más hijos, pero si en un futuro me decido a aumentar la familia, los hijos que vengan se añadirán a mi núcleo familiar, no sustituirán a mi pequeño David y por supuesto, no hay nada positivo en la pérdida de un hijo así que, cuando aconsejáis "buscar el lado bueno", creedme, los padres no lo vemos ni en ese momento ni en ningún otro. Hace poco he leído que ante la muerte de un hijo no nos "recuperamos" sino que nos "restituimos" y creo que esta palabra define mejor las emociones vividas. Nunca vamos a olvidar a ese hijo pérdido, da igual como se produzca la pérdida, pero aprendemos a vivir con ella y a incorporarla en nuestra vida diaria sin una gran pena.

Uno de los principales problemas que existen actualmente con el duelo perinatal es la desinformación y el desconocimiento de los profesionales de la salud sobre como lidiar con estas situaciones; es cierto que cada vez se va avanzando más, pero aún se bloquean muchos sanitarios o son bruscos a la hora de dar las noticias. ¿Sabiais que hasta hace poco no se permitía a la madre ver al bebe y si dejaban que lo viera el padre? Consideraban que así el proceso de duelo se realizaba mejor. Actualmente se está luchando para que los profesionales sanitarios no sólo pregunten a los padres lo que quieren hacer sino también que les aconsejen y orienten pues esto es fundamental, además de permitirles tener un espacio de tranquilidad para despedirse de su hijo y tener todo el tiempo que necesiten. Nosotros en ese sentido fuimos muy afortunados pues nos ayudaron y orientaron muy bien. El momento en el que me comunicaron lo de David, lo asumí, recuerdo a mi madre preguntando si se podía hacer algo más por él y fui yo la que le dije que no, que se había ido, pero después de eso no sentí absolutamente nada, un gran vacío en mi interior que no sé ni como definir y me preguntaron si quería cogerle. No sabía que hacer y me aconsejaron que lo sostuviera en brazos, que me despidiera de él y que le ayudase a partir en paz y así lo hice. Es duro recordarlo, pero gracias a eso sé que pude despedirme de mi hijo de la mejor forma posible y que a lo mejor sin ese consejo no lo hubiera hecho y la despedida habría sido más dura. Nos habilitaron una sala, y nos dejaron todo el tiempo que necesitásemos, sin prisas de ningún tipo y dejamos marchar a David cuando nosotros estuvimos preparados.

Soy consciente que yo no he tenido un duelo al uso, pues mi pena es algo menor porque tengo que seguir luchando día a día por mi hija, pero las emociones han estado en todo momento, entre ellas, las más habituales la culpa y la ansiedad; me agobiaba mucho no saber exactamente lo que le había pasado y no quería preguntar, sin embargo, al alta de Daniella, me dieron el informe de David y aunque en un principio no quería abrirlo me alivió mucho saber qué era exactamente lo que había pasado pues siempre estaba con la duda de si podrían haber hecho más.
En general, hay seis pautas que aparentemente son comunes en los padres que sufren una situación de muerte perinatal (y os aseguro que yo sí he pasado por las seis), información que se ha obtenido gracias a la investigación que hace UMAMANITA sobre estas muertes:

  1. La promesa de no olvidar nunca al hijo/a
  2. El deseo de morir
  3. Una revitalización de las creencias religiosas
  4. Un cambio de valores
  5. Una mayor tolerancia
  6. Sombra de dolor
Por eso quiero decirte, si estas pasando por estas conductas o tienes sentimientos muy negativos, es normal es todo muy reciente; valora si deseas recibir algún fármaco para la ansiedad o para la pena, a mi personalmente no me gustan pues creo que bloquea el proceso de duelo, pero es una opción muy personal; ahora bien, si pasados 6 meses tu pena sigue siendo igual de intensa, por favor, acude a un profesional que pueda ayudarte en este proceso. aún así te dejo algunas pautas como madre que ha sufrido una pérdida y como profesional del campo para que pueda ayudarte si por desgracia te ha tocado vivir esta terrible situación:
  • Llora o no llores: haz lo que te apetezca, y no te cortes por otras personas (esto va para ti también papá, no tienes que ser el fuerte, tú también has perdido un hijo/a). Lo normal es que se llore pero hay muchas personas que no puede, no les sale, no pasa nada, no te sientas culpable, cada uno mostramos nuestra propia pena de la forma que más nos ayuda.
  • Pon nombre a tu bebé: oír hablar de un feto en esas situaciones es muy duro, ponle nombre, es tu hijo/a y te ayudará a recordarlo mejor y a humanizar la experiencia.
  • Intenta tener un recuerdo de él o ella: actualmente se está permitiendo hacer las huellas de los bebes que nacen y no viven para que los padres puedan tener un recuerdo; en los casos que no es posible utilizan una pulsera identificativa, un mechón de pelo...en mi caso tenemos su pulsera y su cordón umbilical (es curioso porque el de Daniella no lo tenemos ya que con las prisas lo tiraron)
  • Despídete como más te apetezca: haz una misa con toda la familia, un funeral, un velatorio, una comida o llora en tu cuarto unos días lo que tu pareja y tu queráis y necesitéis.
  • Habla de él/ella: a lo mejor al principio te resulta complicado, pero cuando te veas capaz habla de tu hijo o hija, pues ha existido y es alguien real para ti y tu entorno.
  • Habla con las personas de confianza que tengas cerca:no tienes que ser fuerte, puedes sentirte mal, no lo ocultes y cuéntales que te ocurre. Déjate ayudar.
  • Haz una carta de despedida: te ayudará a "despedirte" de tu hijo/a darle forma a esa pena y convertirlo en otro sentimiento más llevadero.

Como este blog lo escribo para ayudar e informar a otras mamas que se encuentren en mi misma situación, y también como una vía de desahogo personal, me he animado a escribir la carta de despedida a mi pequeño ángel; he llorado mucho escribiéndola,  pero realmente lo necesitaba y me ha ayudado a liberar cierto peso que tenía en mi pecho.




"Mi pequeño ángel, han pasado casi 7 meses desde que te fuiste y para tu padre y para mí aún se hacen muy duros los días trece de cada mes, aún siento temor a las dos y media de la mañana y sinceramente, aún siento rabia porque no habías hecho ningún mal en este mundo como para tener que dejarlo tan pronto. Sé que eres una luz que nos guía a toda la familia, en especial a tu hermana, que siempre tendrá un ángel cuidando de ella. Aún me duele mirar tu foto pero me siento afortunada por tenerla, por poder tener un recuerdo tuyo, aunque sea lleno de cables y tubos. Aún me duele el corazón al pensar en ti, y tengo sentimientos encontrados con el último momento que pasamos juntos, la primera y única vez que pudiste cogerme de la mano y jugar con ella. Aún recuerdo tu cara el día que nos dejaste, y el llanto de todas las personas que te querían aún sin conocerte. Sé que estas bien cuidado, tus cenizas están muy cerca de mí pero sin ser yo consciente, perdóname por no haber decidido aún qué hacer con ellas, pero ninguna opción me parece adecuada ni buena, quizás la que más paz me transmite es la actual. Perdóname por no haberte llorado lo suficiente o por no hablar tanto de ti como me gustaría, perdóname por .no haberme dado cuenta de lo que pasaba, perdóname porque cuando lo hagas entonces podré hacerlo yo. Sé que en esta carta debería despedirme de ti, esa es su finalidad, pero no puedo, porque siento que me acompañas siempre porque te quedaste a vivir en mi corazón. Te quiero, no me olvides, porque yo nunca podré olvidarme de ti"

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