Mostrando entradas con la etiqueta FIV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FIV. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de marzo de 2019

Cuando la infertilidad aparece en tu vida...

A día de hoy parece que cada vez tenemos que recurrir más a técnicas de reproducción asistida, la mayoría de estudios culpabilizan a la mujer por retrasar el inicio de la maternidad, sin embargo, son muchos los factores que influyen en los problemas de fertilidad actual: peor calidad espermática, el ritmo de vida, la alimentación, los tóxicos del ambiente...así que no, no es culpa exclusivamente de la mujer como quieren hacernos creer aunque es cierto que el primer hijo se suele tener cada vez más mayor. Sin embargo, y a pesar del incremento de pacientes en este sector (un simple vistazo a las listas de espera de la seguridad social nos dará una ligera aproximación de la cantidad que hablamos) parece que sigue siendo un tema tabú en muchas ocasiones e incluso motivo de vergüenza.
Si bien es cierto que ya hemos superado ese término tan horrible de "niños probeta" aún se pueden escuchar comentarios tan despectivos como que si no podemos ser madres que nos aguantemos, que no usemos recursos económicos públicos para algo que la naturaleza no nos da o que simplemente asumamos nuestra esterilidad sin más, todo centrado en la inseminación artificial o la fecundación in vitro, ya que si nos metemos en el mundo de la gestación subrogada los comentarios son muchos más crueles y despectivos. Sin olvidarnos de los publireportajes que cada cierto tiempo salen en televisión o periódicos y que las que estamos dentro de este mundo vemos como locas intentando que de una vez se refleje la realidad de la infertilidad y los tratamientos, sin embargo, acaban mercantilizando y tachándolo de negocio casi abusivo más que mostrando lo que son las visitas reales al centro, los pinchazos, las dudas, miedos, fracasos...

En mi caso, nunca he negado que he tenido que recurrir a la ciencia para ser madre, ni lo he visto como un tema tabú o algo de lo que avergonzarse a pesar de que gente de mi entorno cuando empezamos con el proceso se sentía cohibida a la hora de preguntar o explicar a la gente por qué no teníamos hijos aún (y eso que somos jóvenes, pero ya se sabe, después de la boda siempre viene la famosa pregunta). A pesar de vivirlo como una situación más o menos normalizada nunca he contado abiertamente cómo fue nuestro proceso, dentro de lo que cabe sencillo y rápido porque fuimos afortunados.
Al poco de casarnos, con casi 27 años yo y 30 mi marido, fuimos al médico para ver la situación reproductiva de mi marido, ya que él es diabético tipo I y en muchas ocasiones este factor puede influir en la calidad espermática. Es cierto que dentro del mundo de la diabetes mucha gente puede conseguir un embarazo de forma natural, pero nosotros no tuvimos suerte; la verdad es que lo que nos dijo el médico directamente fue que nos olvidaramos de tener hijos de forma natural o de cualquier otra forma (incluyendo las técnicas de reproducción asistida). ¿Os imagináis que, queriendo ser padres os digan algo así?, ese día no paramos de llorar primero porque habíamos empezado un camino en solitario donde nadie de la familia lo sabía y por tanto en ese primer momento no contábamos con ningún tipo de apoyo (por decisión nuestra ya que no pensábamos que fuera tan grave la situación), y segundo por la poca empatía del "profesional" que nos atendió que no supo ni decirnos cómo podíamos acceder al equipo de reproducción asistida de la seguridad social.
Tras ese diagnóstico tuvimos un par de meses raros, no queríamos hablar de ello aunque cada uno por su cuenta intentaba hacerse a la idea de que quizás jamás seríamos padres, y aunque es cierto que no entraba en nuestros planes a corto plazo era algo que teníamos muy claro los dos que deseábamos. Mi marido se encerró en sí mismo, incluso se culpabilizó y parecía que de repente algo nos había separado un poco porque yo también me encerré en mi misma, negando mi deseo tan grande de ser madre y evitando el tema por si él se sentía culpable... sin embargo, un día exploté, me dio un ataque de ansiedad por haber tenido esas emociones ocultas tanto tiempo y confesé algo que debí hacer en el momento en que salimos del médico: quería ser madre y quería serlo ya. Y como me ha pasado con este segundo embarazo, mi marido me sorprendió confesándome que él también estaba en ese mismo momento, que buscásemos opciones porque él también quería ser padre ya.
En la seguridad social directamente nos descartaron, nos dijeron que eramos muy jóvenes y estaríamos al final de la lista, muchos años de espera por delante que no nos aseguraban al final entrar en el proceso, por lo que empezamos a investigar clínicas privadas. Durante este proceso (que podéis consultar aquí ) también nos planteamos la adopción pero por aquel entonces yo no me sentía preparada psicológicamente para enfrentarme con ese proceso, porque en el mundo de la infertilidad tan importante es la parte física como psicológica, y sí, nosotros decidimos ponernos en manos de profesionales en ambos ámbitos.

Nos enfrentamos al primero tratamiento ilusionados y positivos sin saber que el camino que se recorre es muy complicado, sin embargo, repito, nosotros tuvimos suerte. Al tener yo la edad de las donantes de óvulos decidieron usar el mismo tipo de medicación pensando que mi respuesta sería buena ya que también tenía muchos folículos, sin embargo, la primera decepción llegó tras la punción, sólo cinco óvulos sanos y no eran de una calidad estupenda pero aún así había que esperar 24 horas para ver si habían fecundado o no... y fue que no. Un jarro de agua fría, el primero y único que nos llevamos del mundo de la reproducción, pero lo más habitual es que exista baja respuesta en la punción, problemas de coagulación u hormonales o betas negativas entre otras cosas...
La doctora nos dejó el verano para que desconectáramos y volviéramos al siguiente intento con más fuerza, mientras tanto probamos el ovusitoll para mejorar mis óvulos y la acupuntura (algo que he hecho en los dos tratamientos) pero la desconexión no llegó... fue el verano más triste que recuerdo a pesar de tener que estar con una máscara alegre todos los días, en muchas ocasiones llegaba a casa y me derrumbaba llorando, y más trabajando con niños... Finalmente en septiembre volvimos a la carga, esta vez 18 óvulos y fecundaron 16 que al ser tan buena la respuesta los dejaron llegar hasta día 5, hasta convertirse en blastoscistos dejandonos en reserva cinco de ellos de muy buena calidad. Tuvieron que dejarme pasar dos reglas porque me generaron hiperestimulación, pero de esos cinco, a día de hoy tres tienen nombre: David, Daniella y Alejandro; todos ellos se quedaron con nosotros en la primera transferencia, algo muy poco habitual.

sábado, 21 de abril de 2018

El milagro del capitán

Me gusta que mi blog sea un espacio donde poder contar y expresar cosas interesantes y que puedan ayudar a otras personas bien sea con las experiencias que cuentan de mamas en el cielo, con las distintas entrevistas que he ido realizando  o con mi propia historia personal de mi pequeña prematura extrema (que podéis seguir su día a día en mi cuenta de instagram @mi_arcoiris_guerrero); por eso me gusta mucho la entrevista que os traigo hoy de la mano de Ana a la que conocí gracias a su intagram de casualidad y me pareció muy interesante su historia y su fortaleza sobre todo emocional ya que como yo, se ha tenido que enfrentar a la infertilidad y luchar por el sueño de ser madre. Finalmente ha conseguido un embarazo de forma natural, su pequeño Rafael nacerá en Mayo para llenarles de alegría en este año tan gris que les ha tocado vivir y para compensarles el sufrimiento, llanto y noches en vela que les trajeron los test negativos durante tantos años.

Desde Enero de 2013 mi marido y yo estábamos buscando bebé. Después de muchas pruebas, intervenciones, y dos inseminaciones fallidas, lo hemos conseguido de forma natural. Lo nuestro es un milagro concedido por el capitán de mi vida: mi padre. Falleció el 12 de Septiembre de 2017 de un tumor cerebral a sus 59 años y que nos mantuvo en el infierno durante 15 meses. 8 días después de fallecer, en el día de su cumpleaños tuve mi positivos sin esperarlo para nada. Era tan generoso que el regalo me lo dio él a mi. No está siendo fácil, pero sé que mi ángel me lo envió, y tengo que luchar por continuar. Mi capitán de mi alma, te amo con locura.

Muchas gracias Ana por permitirnos entrevistarte para el blog, y felicidades por tu embarazo, ¿de cuántas semanas estas ya?

Gracias a ti por concederme este espacio donde contar mi historia. Estoy de 36+1 de mi pequeño Rafael. Ya se va acercando el momento y no me lo creo ni yo.

Has visto muchos test negativos en estos años, en esta ocasión, ¿cómo te enteraste que estabas embarazada?

Bueno, fue un poco complejo. Mi padre estaba en sus últimos días de vida después de 15 meses luchado con un tumor cerebral que lo dejó en cama a sus 59 años, y yo estaba centrada en su medicación, controlando sus últimos síntomas y bastante echa polvo anímicamente; la regla no aparecía pero lo relacioné con el estrés que estaba viviendo (me había pasado más veces). Mi padre falleció un 12 de Septiembre y a la semana o así empecé a encontrarme mal del estómago, pero claro, con tantos días entre cuidados, velatorio, entierro... había comido fatal y lo relacioné con eso. El día 20 de septiembre, cumpleaños de mi padre, estaba durmiendo la siesta con mi chico y tuve un flash que me llevó a la farmacia sin decirle nada a descartar un embarazo (tengo que decir que ya odiaba hacerme test de embarazo porque ya había perdido la cuenta de cuantos me había hecho y todos negativos y cada negativo era un mazazo para mí), así que sólo se lo dije a mi madre. Me lo hice super rápido, sin esperanza ninguna y lo dejé al lado de la urna con las cenizas de mi padre y su foto y me fui a observarlo de lejos (me faltaba taparme los ojos), y desde el primer segundo sabía que estaba dando positivo porque jamás había visto una segunda línea marcada y ahí estaba, desde el principio, y no se iba, y pasaba el tiempo y ahí seguía. Ya sólo recuerdo la foto de mi padre que me miraba sonriendo en el día de su cumpleaños y a mi madre llorando... todavía se me ponen los pelos de punta al recordarlo...

Después de ese momento de alegría, ¿cómo se lo contaste a tu pareja?¿y al resto de la familia?

Pues fue todo muy rápido e impulsivo. Mi pareja seguía durmiendo la siesta cuando yo abrí la puerta y dejé el test en la cama. Mi intención era irme y dejarlo allí pero él se despertó, cogió el aparato lo miró y se le pusieron los ojos como platos y no paraba de preguntarme "¿estás embarazada?¿estás embarazada?" yo lloraba y lloraba no podía ni contestarle y él se abrazaba a mi barriga y me la acariciaba. Así fue como él se enteró, no tenía tampoco muchos ánimos para prepararle algo especial, mi padre había fallecido una semana antes y yo estaba destrozada, no sabía si estaba contenta, triste... no sabía ni que sentía...

¿Cuánto tiempo llevabais buscando embarazo? 

En Diciembre de 2012 hablamos y decidimos empezar con el nuevo año sin anticonceptivos y buscar bebé (lo típico que dices: que venga cuando tenga que venir). Y así hicimos. Asi que... hasta mi positivo en 2017 pasaron 5 años de búsqueda.

Muchos años de negativos y de intentos...¿cuándo os enterasteis que de forma natural no podríais tener hijos?¿qué diagnostico os dieron?

Bueno nos dimos cuenta cuando pasamos del "que venga cuando tengan que venir" a buscarlo intencionadamente, de manera que poníamos en marcha trucos como planificar los días de relaciones, diferentes posturas que decían que ayudaban... y vimos que a los dos años o así no hubo ni un sólo resultado positivo. Entre pruebas, derivaciones y demás fue en 2015 cuando nos dijeron que yo tenía un útero septo y que tendría que someterme a una intervención; y que é necesitaría mucha ayuda pues estaba muy justito en morfología. Me operé y él empezó a tomar unas vitaminas para ayudar a la calidad y cantidad del esperma y en ese tiempo de espera tampoco lo conseguimos así que empezaron a hablarnos de la infertilidad de origen desconocido.


¿Cómo os sentisteis en ese momento?

Tengo que reconocer que él se lo tomó peor que yo... de todas formas tengo que decir que aunque he tenido muchos momentos malos y he pasado mucho miedo, no llegamos tampoco a pasarlo tan mal como muchas de las parejas que hemos conocido en el camino. Más bien han sido épocas: mejores y peores. Te preguntas por qué a ti, porque tienes que estar delante de un médico o en una sala blanca y fría para engendrar a tu hijo cuando es tan fácil para la mayoría de las personas... y además pueden recordar ese momento como algo íntimo y lleno de amor. Pero he tenido la suerte de que él hizo un trabajo psicológico estupendo con el mismo primero y conmigo después y consiguió que pudiera imaginarme mi vida feliz y sin hijos...aunque no quiero decir que lo hubiese aceptado, mas bien asumido...

¿Qué técnicas empleasteis para intentar embarazo?¿cómo recuerdas ese proceso?

Hicimos dos inseminaciones artificiales (IA). Una en junio y otra en julio, descansamos en agosto y en septiembre deberíamos haber empezado la tercera (eran 4) y fue cuando me enteré de que mi hijo ya estaba en camino.
El proceso lo recuerdo muy frío y doloroso...estar medicándote y acudiendo al hospital día sí y día también. Me hacían las inseminaciones en una sala muy pequeña y sola (no dejaban entrar a mi pareja), y encima tenía la mente también con mi padre y acudir al hospital y mi tratamiento (están a 200 km de distancia). Las betaesperas eran muy angustiosas y los negativos eran bastante más duros que los anteriores. Pero llegamos a un punto en el que nos planteamos la posibilidad de que nunca llegara y empezamos también a trabajarlo juntos, así que me encontraba al final con fuerzas y preparada para recibir dos negativos más.

¿Cuánto tiempo estuvisteis en el proceso? Cuéntame un poco como fue

Empezamos con la primera prueba en marzo de 2016 porque como sabes en la seguridad social todo va muy lento, aunque acudí a mi ginecólogo en 2015 para que me ayudara. Primero empezamos con fortalecimiento de óvulos, relaciones programadas...y ya luego vinieron las resonancias, la histerosalpingografías, las ecografías, las analíticas...(en principio todas eran para mí, cosa que también me hizo sentir bastante culpable), y por último la cirugía. Ya cuando terminaron conmigo empezadon con las pruebas de él, que nos puso en peor situación. Las palabras del médico fueron: "se junta el hambre con las ganas de comer". Estuvimos en lista de espera unos 6 meses para IA primero, me llegó la carta de la  primera cita justo cuando mi padre recayó en la enfermedad, así que no supe si era una buena o mala noticia... dude en someterme al tratamiento pero, pensé que habría querido mi padre para mí, él siempre fue un hombre muy luchador que trabajó muy duro para conseguir lo que quería, y yo no podría actuar de otra manera y tenía que hacer honor a los valores que él me transmitió. Pero... me sentía culpable por buscar una vida cuando la suya se iba...egoísta... no sé bien como explicarlo... y así acudimos a nuestra primera IA, todo perfecto, dos folículos bastante grandes y el esperma sorprendentemente estaba por encima de la media en todo, tenía muchísimas esperanzas... pero nada. La segunda ya no fue tan bien, sólo había un folículo maduro y no tan maduro, y también con días de fiesta de por medio por lo que tuve que ponerme una medicación para parar la ovulacón y otra para reiniciarla... así que aquí ya perdí la esperanza y la dejé para la tercera que nunca llegó...

Y sin embargo, al final de todo conseguisteis un embarazo de forma natural, ¿cómo ha sido posible?¿qué explicación os han dado?

Pues cuando llegué a consulta y les conté... los médicos no me dieron ninguna explicación, se emocionó mucho y pasó a felicitarme. Podrán llamarme loca pero... creo que mi padre tuvo mucho que ver, que él me dió el regalo que más quería para que pudiera llevar mejor su ausencia. Sino estuviera embrazada nada tendría sentido para mí... él era mi todo y se fue... él me dejó una vida para verme fuerte y luchando... para que viva todo lo que quería vivir y no pudo.

¿Cómo está siendo tu embarazo? Me refiero, no sólo a nivel físico sino a nivel psicológico también.

Duro en ambos aspectos... físicamente he tenido muchos síntomas desde el principio, y psicológicamente... imagínate pasar un embarazo tan deseado en dueño, añadidos a todos los miedos de una madre primeriza a la que le va a cambiar la vida; porque aunque llevemos años buscándolo cuando lo conseguimos también nos planteamos muchas cosas como si podré hacerlo bien, vendrá sano, cómo va a cambiar mi vida...

Y por último...¿os planteais intentar tener otro más adelante?

Bueno, hemos aprendido a vivir el presente y de momento estamos más que agradecidos por este bebé... así que vamos a disfrutarlo al máximo pensando que es un regalo único que nos dio la vida. Si algún día volvemos a intentarlo, no queremos que influya en nuestro ánimo y en nuestra vida con nuestro deseado hijo. Queremos ser felices y ese será el principal objetivo siempre.


Agradezco a Ana sus palabras y su entrevista, por contarnos una experiencia dura pues cuando ansiamos enormemente un embarazo y no llega es una experiencia horrible y devastadora. Aclaro que con este texto no se quiere dar a entender que puede darse un embarazo natural a pesar de que las técnicas artificiales fallen, o que hay que "relajarse" como muchos dicen para conseguir embarazo, para nada, porque yo, que he pasado por una FIV sé lo que duelen esos comentarios. En su caso sí ha logrado un embarazo natural pero en otros esto es imposible y deben continuar con técnicas durante mucho tiempo hasta conseguir el ansiado positivo. Mucho ánimo a las que estés en proceso de búsqueda que pronto llegará lo que más deseais.


Y si tu también crees que tienes una historia interesante que contar, algo que decir que puede ayudar a otras personas escríbeme a miarcoirisguerrero@gmail.com

lunes, 2 de abril de 2018

El siguiente paso...

Quiero volver a ser madre, lo tengo claro. Quiero ir a por el tercer hijo, a por el que me quite todos los traumas, las espinitas clavadas que se me han quedado de mi primer embarazo. Quiero ilusionarme, sin miedos, disfrutar de mi bebé, sentirle, hablarle... Quiero una tripita de embarazada, que me cueste andar, que me cueste dormir... me da igual pero quiero volver a vivir la experiencia de ser madre desde la tranquilidad.
Quiero parir con mi marido al lado, que ese momento sea feliz y alegre y lo recuerde. Que la gente venga a visitarme con alegría y felicitaciones, no con tristeza y lagrimas. Que me traigan flores, tartas de pañales, bocadillos de jamón. Quiero lo que no he tenido aunque sea complicado.
Decía ayer en mi instagram que empieza Abril, mes de inicios, de volver a ilusionarnos, de empezar con alguna prueba médica, y aunque este intento sea más fácil pues no tenemos que volver a pasar por un ciclo de estimulación sigue siendo duro e impredecible. Tenemos tres pollitos congelados, y haremos tres intentos, nada de transferencia de múltiples, no queremos arriesgar pues a día de hoy creo firmemente que he tenido un parto prematuro por ser un embarazo gemelar. Los pollitos son blastos, uno de día 6 y los otros de día 5 aunque son buenos obviamente el mejor es el primero. Tengo mis dudas sobre el éxito de esta transferencia porque creo que la primera vez tuvimos mucha suerte, conseguirlo a la primera...pero volvemos a la lucha, aunque esta vez con un final claro: si no lo conseguimos en estos tres intentos, me quedaré con las ganas pero no quiero someterme a más ciclos de estimulación, a más hormonas y cambios de humor...
Empezamos con analíticas, me tienen que mirar bien el tiroides porque tengo hipertiroidismo subclínico, nada importante si se mantiene como hasta ahora pero necesario su seguimiento porque si se altera necesitaría medicación para conseguir lograr el embarazo. También toca citología para comprobar que todo este bien... y en Mayo... comenzamos a centrarnos en el endomterio junto con la celebración del cumpleaños de Daniella, el bautizo en Junio... muchos acontecimientos vienen pero los espero con ilusión.

Siendo sincera, el miedo no se ha ido, no le he abierto aún la puerta, pero estoy en ello, estoy invitándole a marcharse ya, para que cuando quiera decida irse...Daniella me ayuda, me da alegría y esperanza, es una pequeña niña milagro que ni los médicos esperaban que estuviese hoy con nosotros así que... aún con mis dudas, mis miedos, mis momentos de negatividad pienso...¿y por qué no?

jueves, 1 de marzo de 2018

La pareja con la llegada de los hijos

Creo que no digo nada nuevo, la pareja ante la llegada de los hijos se resiente. Hay una nueva personita (o varias) en el entorno familiar con unas necesidades muy específicas que son prioritarias y nuestro mundo personal se vuelve del revés, igual que ocurre con la intimidad de la pareja, esos momentos de disfrute juntos entre el trabajo, amigos, espacio propio... Ya he comentado en mi propio instagram que en mi matrimonio el hecho de tener hijos ha sido un factor que ha desequilibrado la pareja, pero si encima se trata de prematuros como en mi caso mucho más, porque los cuidados que requiere el bebé son diferentes y mayores que un bebé a término o sin ninguna problemática. Se estima que en padres de prematuros y prematuros extremos el 40% tiene graves problemas de pareja, aunque sí consiguen solventarlos suelen reforzar la pareja y existir a la larga menor tasa de divorcio. 
En España se calcula que el 53,3% de los matrimonios acaban en divorcio, esto son tasas oficiales, sin añadir parejas estables no casadas, imaginaos cuando a este dato se le añade un factor de estrés como puede ser un bebé con las pocas horas de sueño que implica, los llantos, los horarios más o menos rígidos, el desacuerdo en las pautas de educación...(porque sí todos estamos de acuerdo en todo hasta que tenemos al bichillo en casa y tenemos que enfrentarnos a esa situación concreta) la pareja se altera sin duda.
Yo no tengo ningún pudor en decir que he tenido que acudir a terapia de pareja con mi marido, y por cierto, nos ha ayudado muchísimo porque ahora mismo estamos genial y muy conectados; pero claro, yo sé el funcionamiento de las terapias de pareja y no me daba reparo acudir o enfrentarme a esa situación, cosa que muchas veces ocurre en muchas familias y por el miedo a... acaban por no enfrentar la situación.

Por todo esto, y porque sé que cuando tenemos que cuidar a los hijos nos olvidamos de la pareja hoy os propongo un ejercicio muy bonito, fácil y que os quitará muy poco tiempo en general pero que reforzará la pareja y ayudará a re-descubriros otra vez. Se llama: LISTA DE GRATIFICACIONES. ¿En qué consiste? Muy fácil, a lo largo del día hacemos cosas por nuestra pareja (por agradarle, quitarle trabajo... el motivo da igual) que con el tiempo lo hemos convertido en obligación cuando realmente no es así, esto hace que nuestra pareja lo vea como algo que siempre va a estar y nosotros como una carga más. Ejemplos de estas tareas, cosas cotidianas como hacer la cena, bañar a los niños, lavar el coche, administrar el dinero.... cualquier cosa del día a día. Para volver a darle valor a estas actividades escribiremos un papel que sólo veremos nosotros, dos columnas, lista de gratificaciones que he dado y lista de gratificaciones que he recibido e iremos apuntando aquellas actividades que hemos ido haciendo para quitar trabajo a nuestra pareja o porque creemos que le van a agradar (gratificaciones que he dado) y aquellas que considero que han hecho para mí o por mí (gratificaciones que he recibido) y cada dos días intercambiaremos esa lista con nuestra pareja. De esta forma sabemos perfectamente lo que está llegando a la otra persona y además vemos si lo que nosotros estamos haciendo como positivo por la otra persona se percibe como tal. Así la pareja junta irá trabajando en aumentar esas actividades placenteras tanto las dadas como las recibidas y fortalecerá la pareja y la intimidad de la misma.
Si te ha gustado este pequeño consejo coméntame aquí e iré añadiendo cosas nuevas todos los jueves. Además te invito a que me sigas en mi página de instagram @mi_arcoiris_guerrero donde cuento el día a día con mi bebé, prematura extrema de 24+6 semanas. Puedes escribirme cualquier duda o consulta que quieras o tu historia como mamá en el cielo a miarcoirisguerrero@gmail.com

martes, 27 de febrero de 2018

¿Cómo seleccionamos la clínica para hacer la FIV?

Poco he hablado de mi proceso de búsqueda de embarazo, y quizás ahora si vamos a por otro intento me extienda un poco más; pero hoy quiero hablar de algo que creo que es importante y es la forma en la que nosotros seleccionamos la clínica para llevar a cabo el tratamiento. Ofertas hay muchas a día de hoy porque cada vez hay más necesidad de estos tratamientos por eso cada vez se hace más difícil saber si estamos escogiendo bien o no. Buscando por Internet encontré un listado de clínicas con referencias (podéis consultarlo aquí) y opiniones pero al final me di cuenta que las personas que opinaban y valoraban de forma positiva o negativa la experiencia se basaban en el éxito en conseguir su embarazo, así que tampoco hice mucho caso a esas recomendaciones.
Nosotros visitamos tres clínicas en Madrid, y os hablaré hoy de ellas pero dejando claro que lo que diga es tan sólo mi opinión personal, pero además os dejo algunas características que creo deben reunir las buenas clínicas de fertilidad:
  • Primera visita gratuita: creo que es algo fundamental y que la mayoría de las clínicas tienen (huid si no es así), ¿por qué es tan importante? porque igual que ellos necesitan ver nuestro caso y que tratamiento es el más adecuado para nosotros, las parejas (o madres solteras) necesitan ver que "feeling" les transmiten los profesionales que allí trabajan. Tened en cuenta que además de mirarlos zonas íntimas bastantes veces también vais a verles con mucha frecuencia y durante un proceso que a nivel emocional es complicado por lo que cuanto más cómodos os sintáis con ellos mejor.
  • Instalaciones y precios: en los tratamientos de fertilidad las técnicas y los materiales son muy costosos, así como el mantenimiento de embriones entre otras cosas por eso tienen un precio elevado. Creo que el punto medio es el adecuado, hay algunas clínicas que han inflado sus precios por el nombre que ya tienen y otras que los tienen escandalosamente bajos para lo que conlleva un mantenimiento. Al ver estas comparativas me informé con distintos profesionales (y en ningún caso de las clínicas que visité para evitar subjetividad en sus palabras) y comentaban que aquellas que tenían precios tan bajos, aunque cumplían con los requisitos legales utilizaban menos materiales o la seguridad que podían tener era menor (contratando menos personal entre otras cosas) por poner algunos ejemplos. Otro factor decisivo para nosotros fue ver unas instalaciones limpias, ordenadas y que todo tuviera coherencia (más adelante os explico este detalle).
  •  Horarios y proximidad: muchas de las que nos sometemos a los tratamientos de fertilidad estamos ocultas para nuestros jefes por lo que necesitamos cierta flexibilidad de horarios. Además, hay pruebas que se llevan a cabo en función de los ciclos de la mujer, por lo que es importante que ante estas situaciones se pueda realizar dicha prueba un sábado o un domingo si el paciente lo necesita (normalmente esto en la seguridad social es imposible). La proximidad para nosotros también fue clave, no podíamos buscar un sitio en el centro de Madrid si tenía que visitarlo cada dos días y después ir corriendo al trabajo.
Estos fueron los principales criterios que tuvimos en cuenta para terminar de elegir la clínica pero previamente visitamos tres en la zona sur de Madrid y repito que lo que comentaré de ellas son sólo opiniones personales.

HM FERTILITY CENTER

Los hospitales HM están empezando a incorporar unidades de reproducción asistida en sus instalaciones así que fuimos a informarnos primero a nuestro hospital de referencia, HM Puerta del Sur en Móstoles. Por lo general estoy contenta con el trato que hemos recibido siempre en el hospital (de hecho fue donde nacieron los niños), y cuando nos dieron la información también fueron muy cercanos y agradables. A mí me vio la ginecóloga haciéndome una ecografía vaginal y contándonos nuestras opciones sin maquillar la verdad. Lo que no me gustó fue que parecía que tenían mucha prisa porque empezásemos el tratamiento (de hecho nos vimos obligados a coger una cita para el semiograma por la insistencia) y no nos daban precio hasta que no tuviésemos los resultados de las pruebas, por lo que no sé que rango tendrían. Además, para la punción tendría que estar toda la mañana allí con ingreso de por medio... muy engorroso para mí por lo que descartamos esta opción.

EVA FERTILITY CLINICS

De esta clínica lo único bueno que puedo decir es que la primera visita es gratuita pero poco más hay de positivo. Primero comparte centro con su clínica hermana, Dorsia, que es de estética, eso ya nos dio poca confianza porque no entendíamos que mezclasen las mismas instalaciones. Además, en la visita sólo hablaron con nosotros y nos pidieron papeles pero en ningún caso se nos hizo ningún tipo de exploración física. Es cierto que según los anuncios tienen precios bastante asequibles pero una vez te empiezan a dar el precio se encarece bastante con pruebas que son claramente innecesarias (a mi marido querían hacerle una prueba que constatamos después era innecesaria, dolorosa y carísima) y por último para las pruebas médicas más importantes había que ir al centro de Madrid sólo en horario de tarde.
Por descontado la descartamos, además que el trato que recibimos no fue muy amable.

REPROFIV

Con esta clínica iba un poco dudosa porque había leído críticas algo negativas sobre la ginecóloga, sobre todo se quejaban del poco tacto que tenía. Nos atendieron un sábado algo que me gusto y aunque nos hicieron esperar un poco en vez de defraudarme me alegró porque vi que se tomaban el tiempo necesario con cada paciente. Me exploró, consultó nuestros papeles y nos explicó de forma que lo entendimos lo que era una FIV además de darnos los precios y explicarnos las opciones de medicación. El trato tanto en ese momento (como después del tratamiento) ha sido buenísimo y muy atento todo el personal. Finalmente, nos decidimos por esta clínica no sólo por lo que comento sino por el tema horarios que para mí era muy importante porque me facilitaban las visitas incluso fuera de su horario habitual. Por cierto, el precio dentro de lo que es un procedimiento de este tipo muy asequible (que se entienda esto... no está tirado de precio son tratamientos caros pero más barato que clínicas de renombre).

Imagen obtenida de Internet. Autor desconocido
Y vosotras, ¿qué criterios habéis seguido para seleccionar vuestra clínica para hacer el tratamiento de fertilidad?

domingo, 12 de noviembre de 2017

Mi parto

Añadir leyenda
Conseguí quedarme embarazada gracias a la ciencia, fue una in vitro con icsi, y los primeros embriones que trasferimos fueron los que se quedaron. En la betaespera estuve relativamente tranquila porque pensaba que necesitaríamos varios intentos hasta conseguir el deseado embarazo.
Después del resultado del análisis de sangre y la ecografía que confirmó que venían dos bebes empecé con los miedos grandes. El primer trimestre, además de tener muchas náuseas y malestar en general, fui absorbida por las hormonas (fundamentalmente la progesterona que tenía que añadir con unos óvulos mañana, mediodía y noche) y no dejaba de llorar y pensar que tendría un aborto diferido, sensaciones que empeoraron cuando tuve un sangrado donde me mandaron reposo relativo.
En el segundo trimestre pensé que la cosa mejoraría, esas energías de las que hablan todos los libros, pero además de no encontrarme mejor se me complicó con un cólico nefrítico que me obligó a estar ingresada un par de días y después mantener reposo en casa hasta que dí a luz en Mayo.
Acabé trasladándome a casa de mis padres porque yo tenía que estar en cama, mi medio limón trabajaba mucho y mi madre se estaba haciendo kilómetros para cuidar de mí y luego llevar su propia casa. Con ese reposo todo fue más o menos bien hasta el 2 de Mayo que empecé a expulsar el tapón mucoso, fue muy poco pero me tocó acercarme a urgencias.
Al llegar y tras explorarme vieron que tenía el cuello del útero acortado, estaba en 14 mm y al ponerme los monitores se marcaban pequeñas contracciones, por lo que me dejaron 24 horas en observación, durante las cuales no volví a tener ninguna. Me dieron el alta con indicaciones de reposo absoluto e indicándome que cualquier cosa que me notase volviese. Al día siguiente volví a expulsar tapón mucoso así que volví a urgencias pero me dijeron que seguiría expulsando y que no me preocupara y nuevamente reposo absoluto. A los dos días, con la indicación de la matrona me volví a acercar a urgencias porque estaba con diarrea desde hacía 3-4 días y me había indicado que podía ser indicios de parto, pero al llegar la ginecóloga me hizo una ecografía, no me puso monitores y me mandó a casa con una dieta blanda diciéndome que no era tan fácil perder un embarazo, y que podía moverme algo de la cama sin problemas. Esto fue un viernes. El fin de semana pasó sin incidencias, comencé a moverme algo más, aunque tampoco mucho, y seguía con mi dieta blanda sin expulsar más tapón mucoso.
El lunes por la mañana, me desperté sola en casa, mi padre y mi pareja en el trabajo, mi madre sacando al perro, y yo fui al baño a ponerme la progesterona que me habían mandado por el acortamiento del cuello del útero, que seguía más corto de lo que debería estar. Noté que no podía parar de hacer pis, y que al ponerme los óvulos salió un charquito pequeño de líquido... empecé a llorar porque sabía lo que eso significaba, había roto la bolsa, probablemente de la niña porque es la que más abajo se encontraba, y sólo deseaba que fuera una fisura y no una rotura. Me vestí, dejé todo preparado a la espera de que llegase mi madre y en cuanto se lo conté y vio como seguía saliendo corriendo a urgencias. 15 minutos en llegar, todos los minutos llorando y rezando por mi niña, porque estuviese bien y no le pasase nada malo.
En urgencias me atendieron enseguida, me hicieron la prueba y confirmaron que efectivamente era liquido amniótico y que la bolsa estaba complemente rota, la niña tenía muy poco líquido pero no había contracciones. Me dejaban ingresada para ponerme los dos pinchazos de maduración pulmonar y a esperar que no me pusiera de parto. La ginecóloga que me atendió fue la misma que me vió el viernes en urgencias, y tras eso, las veces que nos hemos cruzado, ni me ha querido mirar a la cara.
El día del ingreso estaba de 24+4 y es cierto que la viabilidad está en la semana 24 pero con muchas complicaciones. Ese día estuve llorando, mucho, con muchos miedos pero con una pequeña esperanza de que con el reposo del hospital aguantasen los dos hasta la semana 28 por lo menos. Ese día aún no me habían mandado reposo absoluto, solo relativo.
Al día siguiente, tras la eco doppler, donde te miran todo en detalle me dijeron que ni moverme de la cama, ni siquiera para ir al baño, porque había muy poco líquido y la niña estaba muy encajada. Lo bueno es que en hasta ese momento no había tenido contracciones, ni siquiera de las pequeñas, y que los bebes estaban estupendos, incluso Daniella sin líquido.
Por la tarde empecé a sentirme un poco peor, con mayores molestias, y al hacer pis empecé a soltar hilillos de sangre. Las enfermeras no le dieron importancia, yo le dije a mi madre que había terminado de perder el tapón mucoso.
El 10 de Mayo, dos días después de haber roto la bolsa, y habiendo completado el ciclo de maduración pulmonar, comienzo a sentir pequeños dolores como de regla a las tres de la mañana. Llamamos a la matrona, y me pone monitores, no se aprecian contracciones. Desde las 3 de la mañana, hasta las 8 que llegó mi ginecóloga, no se me marcaron las contracciones en ningún momento, pero los dolores que yo tenía iban cada vez a más. Hay que explicar, que con rotura de bolsa no te pueden frenar el parto, pues la bolsa se ha podido romper por una infección y al no tener el bebe protección la infección podía pasarsele a ella; aún así dudaron, pero cuando llegó mi ginecóloga me exploró y tocó la cabeza de la niña: tenía contracciones cada tres minutos, el cuello del útero en 2 mm y la niña completamente encajada para nacer. Me pusieron un protector neurológico para los niños, con el que me quemaron las venas de la mano derecha, pero yo sólo repetía que me daba igual lo que hicieran mientras mis pequeños estuviesen bien. Mi familia tenía miedo por mí, a mi me daba igual lo que me pasase.
Me llevaron a quirófano donde estuve sola con el equipo médico. Era una intervención de urgencia por lo que mi familia no pudo entrar. Me pusieron la epidural (a la tercera porque me pinchó muchas veces y mal) y fue cuando empecé a notar algo de alivio en los dolores del parto, me pasaron a la camilla y una pediatra vino a hablar conmigo. Muchas cosas no me las dijo, porque yo pedí que no lo hicieran, sabía lo que había y lo único que le dije fue, "he venido con dos bebes, me tengo que ir a casa con dos bebes". Me explicaron que les pondrían en una bolsa de plástico cuando nacieran para que no perdieran el calor, y que no me asustase si no escuchaba nada porque en bebes tan pequeños lo normal era tener que reanimarles.
Había 25 personas en quirofano y aunque los bebes tan pequeños suelen nacer por cesárea porque no tienen fuerzas para nacer por parto vaginal, Daniella tenía otros planes. No podían sacarla por cesárea porque estaba tan encajada que la iba a llenar de hematomas, así que, tras unos cuantos pujos, nació mi pequeña guerera, a las 10.28. Tuvieron que llamarme varias veces para enseñármela, porque yo estaba tan convencida que no me la enseñarían que estaba pensando en la cesárea para sacar a David. Cuando la vi me pareció preciosa, y tuve que preguntar varias veces si lo que había oído era a la niña llorar, y todos me dijeron extrañados que sí, que no había sido necesario reanimarla. Se la llevaron a la UCIN pero iba tan bien que pudieron enseñarsela a su padre y sus abuelos.
Pero mi trabajo aún no había terminado. Era imposible continuar el embarazo de David, aunque su bolsa estuviese intacta, por lo que tuvieron que sacarle por cesárea, para la que me tuvieron que sedar completamente porque empecé a sentir cierto dolor cuando me cortaban. Nació a las 10.42 y no le pude ver. En este caso se fueron corriendo a la UCI, no pudieron verle ni mi familia pues a él si que le tuvieron que reanimar y además hizo un neumotórax.
Me desperté en el quirófano con tan sólo dos personas, una de ellas mi ginecóloga, que me llevó el embarazo y mis revisiones ginecologicas de siempre, una doctora que sé que hizo todo lo que pudo, me trato con muchisimo cariño y a día de hoy sé que investiga cómo podría continuarse un embarazo gemelar si uno de los bebes rompe bolsa y el otro no.

Mi post parto fue buenísimo, tenía molestias pero mínimas, y lo único que quería era ir a conocer a mis hijos. Sobre las 17.00 me trajeron agua para beber, me dijeron que si hacía pis para soltar la anestesia, podría ir a conocerles. Me bebí la botella en dos minutos, y a los diez ya había ido al baño y con ganas de ir a la UCIN a conocerlos.
La primera vez que los vi, no me impresionó, solo estaba feliz por verles, eran mis hijos, a pesar de que Daniella pesaba 660g y David 800g. Muchos cables por todos los lados, pero, nos dejaron tocarles con un guante muy ligeramente. Eran preciosos.
Mi post parto, fue bueno, leves molestias pero no dolores fuertes y la incomodidad que pude sentir se fue cuando a las 02.15 de la mañana, del 13 de Mayo de 2017, vinieron a mi habitación a decirme que algo iba mal y que fuera a la UCIN. No sé como podía correr en ese momento...
A las 02.30 despedí a mi hijo, y me quedé con él todo lo que necesité y fue, en ese momento cuando comprendí la lucha que tenía por delante.
Mi embarazo fue duro, mi parto fue duro y mi maternidad comenzó de la forma más dura posible pero tuve dos hijos, aunque algunas personas consideren como tal solo a uno. Mi ángel, al que siempre llevaré en mi corazón y mi guerrera, que con seis meses tiene más fuerza de la que yo jamás podré tener.

Os amo con todo mi corazón.

Puedes seguir nuestra historia en instagram (@mi_arcoiris_guerrero) y si tienes algo interesante que contar sobre prematuros, tu historia, información útil... puedes escribirme a miarcoirisguerrero@gmail.com